domingo, 19 de agosto de 2012

 me como los quizás,
mientras  observo como los escarabajos rojizos
devoran la incertidumbre de la noche
mientras la quietud de las casas
destila esa permanencia del tiempo,
en estas noches extensibles,
soy clamor de los gritos sin voz.
El desierto es el paraje más gélido del universo
al morir la luz,

 las horas se detienen
 siguiendo el tempo de las manecillas de este caprichoso reloj

antaño salvaje
como caballo desbocado,
hoy oxidado bajo la arena.


Pero nadie perecerá,
hay un oasis en mis pupilas:
por favor, bebed.
I hear in my mind...all these voices...all these words...and it breaks my heart, and it breaks my heart.
Regina Spektor.


Marea de horas vacuas,
el sueño torpe y débil,
se olvida de mí,
la piel no resplandece ya,
no estás,
el desierto es demasiado extenso:
quiero derretir el desierto,
beberme el mar
y  llegar hasta ti.



ne me quitte pas.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Cuanto más estrecha es la soga,
más nos obcecamos en nuestro profundo respirar.
Nómadas del tiempo
¡Afortunados!
Viajar sin visado,
al margen de tantos límites.
From the summit,
from the silent dances,
from the origin 
to the unknown landscape.




amarrarse ante la partida,
engullir el presente con voracidad,
hasta que el latido grabe calles,
nombres, plazas
puntos geográficos formando una estela,
amalgama  que forma este hogar de apátridas.

No se comprime en maletas,
no lo plasman en cuadros,
tampoco existe litografía alguna
que se aproxime
a esta intensa visión.





lunes, 6 de agosto de 2012

Tras aquel huracán de cal y silencio,
la habitación propia le resultaba un paraje despojado de vida,
compartir su atmósfera la salvó aquel otoño,
la devolvería al limbo individual algún día,
pero, mientras tanto,
vivió cálida,
vivió salvaje
construyendo un microuniverso compartido
que fortaleció sus alas
hasta volar de nuevo.


¡Arremete, viajera! Cuando hayas encontrado tu centro.