domingo, 26 de agosto de 2012

La desnudez
de las habitaciones grandes
nos anula.

Hace demasiado frío
en el desierto,
sus paredes son tan tercas
y amarillas...

lo no vivido
agolpa los buques,
desciende como una nevada
sobre la cumbre de aquella montaña,
enciende la mirada
de quien imprime su vida
en papel mojado,
ilegible,
enigma para los transeuntes
de calles anónimas,
todos tan cerca
pero en capsulas individuales y azules,
como los cielos,
como los mares que surcamos
buscándonos,
aprendiendo desde la distancia.
Luchar contra enta prolongada noche,
lo inabarcable que se vuelve la espera
no cabe en los labios del olvido.

Noche fantasmal,
enigma de piel insensible,
lleva el sueño a los reos
que creen en ti
como última redención,
como última galera hacia otra noche,
cuando llovía y los espectadores empezaban a vivir,
en otro presente,
tan lejos,
abrumados ante la fertilidad de aquella tierra.

jueves, 23 de agosto de 2012

el retorno,
un símbolo lento
que debe el viajante
mitigar para percibir el mundo.
Mitigar esta sed,
embeberse en lo ajeno,
los ordenadores no vacilan,
no entiender los semáforos,
tomar café,
caminar junto seven elevens,
atravesar campos donde los jóvenes juegan,
traducir el pálpito de la espera
desprendiéndome del día

como también mañana,

etc. etc. etc.
El tedio.
La inmensidad de palabras.
Aquello que fue piel
es fósil,
fósil hermoso,
memoria pétrea.

domingo, 19 de agosto de 2012

lidiar con las horas
para acabar siendo títere de su vagar sin sueño.

Hermética,
caminas hacia las carencias,
teñida por tanta noche escuálida.