jueves, 18 de septiembre de 2014

Incompatibilidad con el discurso.

Cuando la imposición congela el arte
Rescatas al verbo de la frialdad gramatical
Inundas a golpes un poema para decir basta
Simulacro de adaptación a la persona que en ti se proyecta
Implantas un método de perfección mecánica
Sintetizando la rabia a través de la palabra.


Fluir como el color sobre el óleo,
empapar la voz con la brutalidad del ahora.

El esteta odia la concepción de lo práctico
y se evade en lo inmediato. 

El tiempo estructurado
como tejido geométrico
que tanto nos gusta romper.

Crecer al margen del espejo,
anudarse a lo real desdibujando
 el zumbido de lo ajeno.
Arrugarnos en la feliz tragedia de vivir.
Se nos desgarran los días
como hojas en la lluvia,
y tu mano tiembla
con mi temor enzarzado.

Preservar el plural nos salva
hasta que la trémula tempestad se extingue.

domingo, 13 de julio de 2014

El derrumbe voluntario en el sueño
mengua la lenta transición,
achatando las horas alargadas,
cuando solo quedan los ecos
y memoria de cosas que ya no son,
de veranos que casi no recuerdas,
de fuentes que se han agotado.


Elegir el vacío
valorando la comfortable renuncia al mundo exterior,
sabiéndote transeunte de los no-lugares.

miércoles, 2 de abril de 2014

Han llegado los barcos del sur
y no esperabas en la ensenada.

Después del miedo,
desconociendo el paradero
del invierno que perdiste,
decides arrancar la raíz muerta
para escapar del páramo.

Te has fragmentado en los cuerpos de los jóvenes,
en la promesa de la lluvia,
en los callejones que huelen a naranjos,
en los niños que cruzan el paso de cebra
inconscientes de que su seguridad
llena de luz el mirar de quien
contempla su reciente aterrizaje.

No perderás más inviernos
porque te has tatuado en la escarcha de los días,
estás en la paz de la mujer que habita
este patio de canciones antiguas,
en la melodía que enciende
la lumbre cuando araña el frío
y se derrumban los párpados.


Has trascendido la frontera de los mapas del gesto,
mecida por el susurro de una ciudad-laberinto,
madurando en la persistencia del temblor,
pues eres piel encendida atravesando el poema,
electricidad que germina en los surcos de la voz.


martes, 4 de febrero de 2014

retornar al desasosiego,
a la tierra de lo estéril
muriendo de rabia en el tránsito
al ver el derrumbe
sin entender por qué.

Cuando el trabajo conlleva castigo
las ventanas de la cara se me rompen,
las flores se pudren, lo fresco sabe a rancio,
el despertar suena a tañido lúgubre.