sábado, 9 de enero de 2016

Seguir, morder esta existencia
con obstinación.
Prescindir del fuego
por pequeñas alianzas,
apretar el paso
poniendo en jaque al abismo
de este enero.

2nd round.

El combate se desarrolla con crueldad
y la supervivencia queda hipotecada.

Solo lo propio hiere en profundidad
y hasta el alma queda suspendida de un hilo, cansada, inapetente,
dejándose matar con lentitud.

Stop

Murallas atemporales.
Pensar que todo puede acabar
olvidando así todo lo acumulado
cuando lo acumulado es tanto que trasciende
lo verbal.
Por qué los juicios
ante el reo,
ya condenado.
Esta fatiga de no comprender
nubla la serenidad del mediodía.
Buscar una tecla para recomenzar
sin éxito.
Miedo al dolor de quien carece
de la última protección.
Ya no hay red,
la convivencia la ha deshecho.
No queda nada,
solo el sonido de un pájaro que lucha
entre la maleza.

viernes, 8 de enero de 2016

Todos te dan consejos
mientras a ti solo te queda cansancio.
Las noches son latas vacías
y solo sientes que mandarías
el mundo a la carpeta de spam.




martes, 5 de enero de 2016

La adversidad,
esa abstracción
que se vuelve tan física
al forjarnos
con sus zarpazos.

La noche llega a la ciudad
y esta ausencia
derrite los cristales
mientras los minutos
mordisquean mis manos
y el jazz suena a la distancia
entre la realidad de este momento
y el eco de lo que hubiera podido ser.

A pesar de la fuerza de la imagen,
no hay fotograma que atrape
la intensidad de la urbe,
el bello dolor
en el que se traza la vida.