sábado, 30 de abril de 2011

la armonía
llegó como llega la tarde,
después de tantas horas muy lentas
en la turbación en la mujer gélida,
después de tanto amor enterrado,
en el destierro suavizado


hay ausencias que terminan bien.
se presentó pero estaba alerta,
supo cerrar la puerta a tiempo
sin olvidarse de sonreír mucho,
enredando las reacciones esperables,
desconcertando a los buitres sin alas.

viernes, 29 de abril de 2011

la calma de quien es feliz
nos contagia una hora más de sueño.
viborilla
no acabes con las dalias del jardín nocturno,
cuídate y repta más lejos.
un tazón de té
y las huellas de un jaguar en el jardín.

La casa está dormida
pero sus segundos laten conmovidos.
guárdame en tu caja de música
hasta que la bailarina me resulte fría
u olvide respirar despacio

¡qué inevitable es la claustrofobia para quien siempre tiene sed!
el extremo incendió la casa,
se pelearon sus alterados huéspedes,
las piedras se reían felices,
sentían el fuego
como otro sol en la distancia,
como la lluvia al hombre del paraguas perpetuo.