la teatralidad
es necesaria
en las palabras que con tanto silencio
se agrietan.
lunes, 18 de julio de 2011
trampantojo
viernes, 15 de julio de 2011
fueron los labios
tan entretejidos con sigilo de gato persa
y esta media luz
de espera candente,
pasajes a un verano de dalias en jardines vacíos,
y el cuerpo consciente de las horas
cada vez más tibias y ajenas,
en el extrañamiento del viajero anónimo,
del peatón sin sombra,
de quien come nueces esperando a alguien,
sin contar los días,
en el subconsciente de la mujer-pared
que desde su fragilidad intocable
se eleva
te excluye de sus letras rasgadas,
de este tercer velo que supone el poema.
tan entretejidos con sigilo de gato persa
y esta media luz
de espera candente,
pasajes a un verano de dalias en jardines vacíos,
y el cuerpo consciente de las horas
cada vez más tibias y ajenas,
en el extrañamiento del viajero anónimo,
del peatón sin sombra,
de quien come nueces esperando a alguien,
sin contar los días,
en el subconsciente de la mujer-pared
que desde su fragilidad intocable
se eleva
te excluye de sus letras rasgadas,
de este tercer velo que supone el poema.
nadie tiene un miedo parecido al tuyo,
tú vives con ese miedo personal e intrasferible
de quien se asoma al cuenco vacío
con un hambre
que nunca nada nadie podrá saciar
no basta
no basta
no basta
por eso necesitas ruido,
y rellenas formularios,
sabes bien cómo protegerte en palabras ajenas.
pero no basta
no basta
no basta
por eso por eso por eso deseas desconocer el fondo de ti.
tú vives con ese miedo personal e intrasferible
de quien se asoma al cuenco vacío
con un hambre
que nunca nada nadie podrá saciar
no basta
no basta
no basta
por eso necesitas ruido,
y rellenas formularios,
sabes bien cómo protegerte en palabras ajenas.
pero no basta
no basta
no basta
por eso por eso por eso deseas desconocer el fondo de ti.
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