Exprimir el tiempo
Provoca goteras.
Clavos de electricidad convulsa,
Cabezas bajas
Y tanta ansiedad
Como latidos por minuto.
domingo, 12 de febrero de 2012
El dia del juicio,
Los besos castigados,
Este cuerpo es un hilo
Que cortaremos para eternizar
La victoria.
Esos incendios de oxigeno turbio
Y lluvia encendida.
Pasado es una palabra anticuada.
El fracaso es fruta podrida
Derritiendose al fin del invierno.
No hay coraza para los abrazos a deshora.
Planeemos tambien los esquemas del silencio.
Asi no habra equivoco
Ni tiempo muerto.
Los jovenes no tienen trabajo
Ni espacio para amarse.
Los besos castigados,
Este cuerpo es un hilo
Que cortaremos para eternizar
La victoria.
Esos incendios de oxigeno turbio
Y lluvia encendida.
Pasado es una palabra anticuada.
El fracaso es fruta podrida
Derritiendose al fin del invierno.
No hay coraza para los abrazos a deshora.
Planeemos tambien los esquemas del silencio.
Asi no habra equivoco
Ni tiempo muerto.
Los jovenes no tienen trabajo
Ni espacio para amarse.
lunes, 6 de febrero de 2012
Paper bag.
Subir a las alturas,esquivar la perfección
y aturdirnos con su roce,
el más fugaz
y eterno.
Win Wenders,
y su París reinventado,
el silencio transforma ecos
inundando grietas de mirar conmovido.
Se desprende la acritud del café a deshora,
no hay billete de autobús
si no se sabe detener la tormenta de barro,
la crisálida es frágil,
su cuidado intenso.
Caminar sobre lo vivido
para intuir lo restante,
dame horas para aprender a jugar,
para decir que la noche no es solo ese desierto de bruma azul...
Desoyendo el lamento del pez herido
un extraño nos trajo mares sin paz
y revueltas cortinas.
Estallido sordo. Los labios se queman. Invierno nítido.
Saber iluminar oscuridades es un aprendizaje,
única ruta,
estela de surcos sobre la nieve.
domingo, 5 de febrero de 2012

podré respirar hondo,
esconderme en el palpito de la belleza,
encender el alivio con besos balsámicos,
acompañarte al imperio de las fresas ácidas
y los aviones sin destino,
deslizarnos en metáforas
y aforismos que desatan la fuerza del mar,
cobijarnos en la guarida
de las sombras del sol oscuro.
La vida se enciende en este instante,
desde ahora,
en este reino sin cobertura
ni distancia entre líneas
que fluyen ágiles
como teclas del hombre frágil y cálido
hasta el ser conjunto,
en los despueses trabajados a mano.
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