El vacío es la sala de espera
que has dejado dentro de mí.
Llueve sobre los abrazos que no me das
mientras se me apaga la piel,
se me desnutre el tiempo.
sábado, 17 de septiembre de 2016
Las horas se te agolpan sobre los hombros
y las líneas de tu cuerpo se difuminan
hasta convertirte en abstracción.
Hoy corres huyendo de la conciencia,
que te anuncia
que es hora de reanudar el camino
tras una larga pausa.
Pero te sientes cansada
porque intuyes que recomenzar
será repetir el mismo esquema
pero con movimientos más torpes
y colores más desvaídos.
jueves, 15 de septiembre de 2016
Me gustaría que te sentaras al borde de mi mirada
para contemplar el mundo desde aquí.
Me gustaría que fueras más que estos trazos de memoria,
este mapa que mis manos aún recorren,
describiendo extraños itinerarios en el aire.
Los saludos siempre acompañados de sonrisas
que se desvanecen nada más nacer me desconciertan.
A pesar de conocerlo ya,
este mundo sigue resultándome ajeno.
Mi sistema falla más de lo debido.
Me gustaría ser más versátil,
la última actualización de mi posible sistema.
No necesito LSD para tener flashbacks.
Soy cuerpo condenado al exilio,
fantasma de lo que un día amé.
Sí, hoy he despertado como si todavía fuera ayer.
Qué hago aquí y por qué solo un eco colisiona
contra los muros de este cuerpo insonorizado.
El vacío me quema los poros.
Ha llegado el otoño
con intermitencias de luz pero bajo un fondo lúgubre.