el diálogo retumba en las paredes,
pero su hilo de voz es tan frágil,
viene de tan lejos que se pierde,
lo pierdo consciente sin añoranza o lamento,
esperando que el tiempo pase sin que los cielos se agrieten,
sin que la marea deshaga los lazos
que me mantienen en la superficie,
donde hay oxígeno y luz dinámica,
huellas anónimas y rostros difuminados.
martes, 26 de noviembre de 2013
sábado, 12 de octubre de 2013
Noche-túnel:
este cuaderno tiene vértigo
mientras la realidad permanece inmóvil.
No encontrar el barco,
perderse en la galería de lo abstracto,
levantar muros en un pasaje umbrío,
asfixia ante el universo incorpóreo,
ese círculo de aves que estrecha el círculo,
la melodía que agiganta sus tentáculos
hasta apagar el incendio.
asfixia ante el universo incorpóreo,
ese círculo de aves que estrecha el círculo,
la melodía que agiganta sus tentáculos
hasta apagar el incendio.
Atmósfera cargada,
mueven los muebles en el piso superior,
pequeños sorbos de ansiedad,
cuatro grados,
una silueta en el alféizar,
las horas quemadas bajo la alfombra.
lunes, 7 de octubre de 2013
Esperar.
Inundarse de palabras innecesarias, de pautas que han trazado para ti, de viajes sin escala, hasta que la piel acusa, el paisaje es caliginoso, las sonrisas te recuerdan que hoy es lunes. Pero ya sentiste el lunes el viernes, es un lunes que no termina, un lunes que te impide leer, escribir, pensar, ser, un lunes con calendarios, con fechas límite, un lunes que no caduca y lo devora todo, el lunes es un continuum, el lunes es la sombra que ya habita tus ojos.
Inundarse de palabras innecesarias, de pautas que han trazado para ti, de viajes sin escala, hasta que la piel acusa, el paisaje es caliginoso, las sonrisas te recuerdan que hoy es lunes. Pero ya sentiste el lunes el viernes, es un lunes que no termina, un lunes que te impide leer, escribir, pensar, ser, un lunes con calendarios, con fechas límite, un lunes que no caduca y lo devora todo, el lunes es un continuum, el lunes es la sombra que ya habita tus ojos.
viernes, 27 de septiembre de 2013
Que no nos impidan volar.
El cambio cala despacio,
muchos no entienden,
la incomprensión es miedo,
miedo que desata violencia,
violencia cultural, explícita o en el celuloide.
No me gusta el señor Grey, ni quien los lee.
No lloro con facilidad.
No soy una bruja, por hablar mi lengua,
o por no callarme.
Hay baches en la senda,
hombres de ceniza que nos deshacen de luz,
grilletes al dormirnos sintiéndonos libres,
al fin, de tanta opresión, de tanto consentimiento,
de la esclavitud silenciosa,
de esta inferioridad lacerante.
Volvemos a encontrar barrotes
pero no nos encerrarán,
mujer,
grita,
exige,
lucha.
muchos no entienden,
la incomprensión es miedo,
miedo que desata violencia,
violencia cultural, explícita o en el celuloide.
No me gusta el señor Grey, ni quien los lee.
No lloro con facilidad.
No soy una bruja, por hablar mi lengua,
o por no callarme.
Hay baches en la senda,
hombres de ceniza que nos deshacen de luz,
grilletes al dormirnos sintiéndonos libres,
al fin, de tanta opresión, de tanto consentimiento,
de la esclavitud silenciosa,
de esta inferioridad lacerante.
Volvemos a encontrar barrotes
pero no nos encerrarán,
mujer,
grita,
exige,
lucha.
jueves, 26 de septiembre de 2013
último helado
Como nota final de partitura,
eje de una larga melodía,
el último helado
fue regalo de una desconocida.
Ella se lo comió sola,
transitando la ciudad sonámbula,
sintiendo el frío más dulce
al contemplar los patios de esplendor y polvo,
sosiego y fantasmas.
El otoño había llegado,
aquel helado (probablemente industrial)
fue el mejor del verano.
eje de una larga melodía,
el último helado
fue regalo de una desconocida.
Ella se lo comió sola,
transitando la ciudad sonámbula,
sintiendo el frío más dulce
al contemplar los patios de esplendor y polvo,
sosiego y fantasmas.
El otoño había llegado,
aquel helado (probablemente industrial)
fue el mejor del verano.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
El amor se traduce en una caricia a destiempo,
en una cocina lenta y bien cuidada,
en aliviar una espalda cansada,
en la cercanía hilvanada día a día,
en la rutina irrepetible,
en ser participes de una lucha conjunta,
en el hallazgo de una continuidad deseada,
en la conciencia de haber superado el límite
donde lo ajeno se funde con lo propio,
donde la delimitación del ser varía
y no hay singular,
pues la pluralidad nos ha hecho más fuertes.
en una cocina lenta y bien cuidada,
en aliviar una espalda cansada,
en la cercanía hilvanada día a día,
en la rutina irrepetible,
en ser participes de una lucha conjunta,
en el hallazgo de una continuidad deseada,
en la conciencia de haber superado el límite
donde lo ajeno se funde con lo propio,
donde la delimitación del ser varía
y no hay singular,
pues la pluralidad nos ha hecho más fuertes.
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