jueves, 13 de diciembre de 2018

Lo más punzante
de este dolerse
es su impía
intermitencia,
su implacable
continuidad.
El lirio envenenado
debe morir.
Deja de regarlo
antes de que te marchite.

Sus ramas ya se ennegrecen,
sus hojas amarillas
ya te decoloran.
enferma de utopías
me desnudo
temblando
como cactus
ante la amenaza del agua.
Perder la piel,
exorcizar fantasmas
 con anillos de humo azul.
Se me desgajan las sílabas
ante este alud:
es tu frío
que me abrasa.
Áspero presente
en una boca insaciable
que se pudre en este vacío
vacío que
se multiplica
se expande
se cronifica.

domingo, 9 de diciembre de 2018

La incertidumbre
hace que comas galletas
y te muerdas las uñas
      instalada en el presente
           ahora ahora ahora

ahora que temes y deseas,
tan viva, tan consciente, tan sola.