sábado, 31 de diciembre de 2011

Pronunciar " FELIZ"
sin perderse en los acentos,
ejercicio ante la inmensidad
de las horas sin manos.
Faltan ocho minutos
el tiempo muerde y calla
hasta herir,
como la dentadura de un niño
al comer turrón duro.


Las ventanas dan a un patio silencioso.
Lejos hablan de campanas.
El abrazo es una promesa tendida desde el tiempo ajeno.
El año se extingue
pero la luz está viva.

Han cortado las cuerdas
y todo está dispuesto.


Una ejecución de posibilidades
y pájaros sin destino.

viernes, 30 de diciembre de 2011

La mañana con su gris
despertar de invierno tibio,
hay titanio
y mapas hacia reencuentros postergados.

Nadie sabe a dónde llegarán las voces antiguas,
dónde hilarán los esquemas del mañana
las manos que temblaron antes del fulgor.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Él no merece que le nieguen el pasado,
merece que le impidan un futuro,
que le aturdan el presente.


Y ella se va, se fue, se irá...

con otra voz, con otra presencia.
Después de tanto óxido,
cuerpos arrasados por la brutalidad del mar constante,
de los veranos herméticos
y el metal en clave.

Tras un despido
como letanía
y sal, mucha sal
sobre años errabundos,
cuando la vida era una migración dolorosa,
una fuerza sin latido

Después del temblor de la nieve,
como dulce tóxico pero inútil
vuelve la voz que tanto faltó
a una cala en la que ésta ya no espera,
a un lugar ánonimo
con un solo cartel:

Aforo completo:
NO SE ESPERAN VISITAS.

lunes, 26 de diciembre de 2011

el cuerpo:
un estanque que desborda miedo,
se comprimen los silencios,
sabes que donde voy no llegas,
que donde quieres no estoy.
La guerra,
el trigo helado,
la tierra yerma,
distancias en mapas de azufre,
el tiempo condensado,
las imágenes demasiado nítidas,
diciembre no tiene ritmo de poema.

sábado, 24 de diciembre de 2011

soliloquio

establecer ideas
incongruentes porque saltan los días
como esquemas que no entienden
los lectores con prisa
o con pocas ganas de llegar al núcleo,
no sé,
tal vez
el núcleo sea solo un hueco
entre diciembre y el vacío,
en la esencia de lo que prevalece,
lo que prevalece
se nos graba en el gesto
por eso, hoy no, hoy no vamos a ser poema.
saturación de mensajes
y frivolidad perpetua.

La lumbre abrasada de frío:
se calcina diciembre,
lo miramos arder,
sin dolor,
sin alegría,
sin más.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Son mitos,
sin trailers
ni secuelas.


Kurtz tiene el mirar nevado,
Erasmo busca ser mencionado en el año 2300,
Ulises vive con hambre oculto,

la mujer enigma resbala,
había un escalón que no advirtió.
incorpórea
bruma de adioses
cuando el sol decide dormir
y todos los pasos de cebra
parecen animales mansos.
limpiar para dejar reluciente
el escenario de la destrucción:
la flor después de marchita
se pudre.


y dirían que es tan joven....
nadie percibe la extensión de su miedo,
la inquietud de su vivir equivocado.
labios intrépidos,
volcán en sombra,
apogeo de la lluvia fantasma.
si no fuera algo tan lejano
quizás tensara más las cuerdas.
monoraíl,
monoplaza,
monopatín,
mono-ante la carencia-
mono-mamífero-
mono-logo-
logo-palabra-
palabra- viva.
Eres tú
bajo la estela equivocada.

Medusa es muda
y confunde las horas
hasta perderse en andenes vacíos.

Virginia Woolf
ladea la cabeza
en un patio de caléndulas.

Nadie ha visto el lago cálido
sin la cascada cortante.

Diciembre es un mes
de piel convulsa
y sonrisa escuálida.

Volver al origen de la distancia,
errantes ante la mención de lo vivido.
no(s) quisimos,
la apariencia pudo más
ante la fragilidad de un verso.
La herida,
tus dudas,
su descendencia

y otros factores, a primera vista,
intrascendentes.
Los violines gimen
mientras tu habitación se cubre de óxido.

Han hablado de una película,
la has alabado
sin poner atención,
como un reflejo
ante el impulso sin gravedad,
las ramas te aprisionan,
tiene que estallar con esa avalancha de luz
que en el largo sueño habías postergado.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Amó
hasta curar las nubes de ceniza
después de aprender sobre distancias y ecuaciones.

Miedo de la mujer- burbuja


La ciudad zumba como abeja insomne,
Ritmo sintético,
Pequeña explosión
Que estremece las Ramas sobre el suelo de piedra,
No queda escarcha en Diciembre.

Ella lo sabe
Pero permanece ajena
En su trinchera de luces cálidas,
Hablando en voz alta,
Sumida en la cadencia
Del eco íntimo,
Elevando imágenes
al borde del silencio.

Él será una voz más en el zumbido lejano
Mientras ella bosteza
Sin querer averiguar
La intensidad del olvido.

Su rostro
Como un fantasma de nieve,
Frío charco mojando
lazos flexibles.

No lo debe saber.
Mordisco áspero.
Entorna los ojos.
La vida se respira mejor despacio.
Un letrero advierte “ No pensar”
Tañido de campanas,
El tiempo lento
Arrastra incertidumbre.
La ciudad es una hiena
Que se prepara para devorar
Noches frías,
Cercanías escuálidas.

Se desgaja la luna,
Callada queda su protección.

Ella, piel- isla,
Cadáver-amapola,
Labio- cuchillo,
Trazo-borrón,
Órbita de eje independiente,
Línea sin cruce,
Ser extraño y matinal.

Se pone a recordar,
Y Susurra,
Y Replica:
Lo efímero es menos temible
Que el pudor de la sangre
Ante la evidencia sepultada:

Al desatar abrazos en la lluvia,
Las galaxias se han divorciado de la luz.

martes, 13 de diciembre de 2011

Dónde vas, pobre de ti, enamorado de esta sonrisa lunática,
de este aullido de cara o cruz,
de esta luz con reverso en sombra.
todos temblamos
al presagiar anzuelos
para bocas tiernas.
colateral,
pretensión de libertad
ante los límites.
por favor
no esperes al tiempo árido,
no levantes pirámides en la playa,
hay cuervos sobre las escamas del sueño.
martes trece
no castigues
a quien con miedo
te coge las manos.
los insectos pululan sobre la hierba,
somos tránsitos al origen del amor,
incendios en la cuerda del invierno.
La gente siente miedo
Al verme tan entera y sola,
Gente es una entidad sin calor,
Identidad o constancia.
Concepto ajeno.
Territorio baldío.
Paraíso infértil.
La humanidad es la costumbre
Del nido constante,
Del caparazón estratégico,
Del disfraz para pertenecer a alguien
Y así delegar
las contraindicaciones de su voz propia.
No sabes solfear
Por considerarlo femenino.
Pienso en la brutalidad militar de Wagner,
En la mala leche de Bethooven
Ceñofruncido,
Me da la risa.
Me hablas de pecado
Cuando soy caracola en tu boca,
Me acercas un poco al mar,
Los arrecifes
Se llenan de mi voz
Para ti.

Me hablas de lo incorpóreo
cuando se me crea
Una sonrisa en el gesto,
Estudiamos la abstracción
Sin sentirla nuestra.

constatación.

El panteón es una nube
Y todos los dioses se evaporan bajo la lluvia.
Somos aves y espigas,
El humo atemporal de los vacíos,
Vivimos un submundo de paneles de cristal
Y carátulas resistentes.
Poemas sostenidos sobre el temblor,
Llevamos,
Bajo los párpados
El enigma de los peces sin abismo,
De las tortugas sin agua,
De las sirenas sin infancia,
En una infancia donde nadie
Se detiene ya para contarnos cuentos. .

domingo, 11 de diciembre de 2011

dávida.
tardes sucias,
manos sin circulación,
pájaros de escarcha,
humo azul
en el mirar.
la piel fría,
voz en off,
un aullido desde dentro,
hecatombe silenciosa,
secuestro de la luz.

Tiéndete sobre el colchón,
cierra los ojos,
quizás necesitemos el sonido de la lluvia.

across the universe.

duerme,
velaré por ti,
de cerca y de lejos.
City lights
al suelo.

La noche había embrujado
su piel.

Había ataduras
hasta la asfixia.

Se quebró.

El invierno era un paisaje inhóspito,
una extensión de vacío.

La nada aparece poco
pero hiere los cuerpos jóvenes,
desvanece el calor,
rasga sus vidas.
la vida se me encoge
ante los días oscuros,
arrullaré el miedo
hasta sentirlo respirar plácido.

sábado, 10 de diciembre de 2011



Después de la noche de los cristales rotos,

no hubo gafapastas

ni chaqueta metálica.


Se esbozó la era del pan difícil,

de la aurora incierta,
de la medianoche insomne,

de las palabras pendientes.
cásida
del cuerpo
y su sed
de estanque invertido,
escondemos un grito al silencio
cuando la circulación
se ralentiza
y respìramos en punto muerto.


Nata, almendras, la lumbre meguante,

una arista demasiado estrecha,

lo escarpado del deseo

y cinco palmos para alcanzar la felicidad.


Un trecho aún hasta la vía del calor.


Pero allí estaba,

escuchando hablar a Jules y Jim,

entera,

como si las luces no hubieran cambiado.






La ciudad ardía en llamas invisibles,

el frío era una lata vacía,

aquella noche

era repercusión de muchos silencios.



La rutina de piedra

y el olor a viejo

desnudaban el arco de su espalda.



Necesitaba un túnel

a otro puerto,

una pista

hacia otra cumbre.




Fue liviano

pero amenazador.


Un jaque en color pastel.


En el predorso llevaba lazos,

caramelos y estrellas,

era el empalagoso recuerdo de la deuda.



LLegaron para irse.

La oficina era una turbulenta

expansión de lo vedado.



Anatomía de la niebla,

surcos en la arena líquida,

jóvenes sin incentivo

y palabras adelgazadas.



Nosotros ajenos,

en la suspensión del instante,

mecidos por las horas del sueño.








Los márgenes,
La calidez de una llamada
Con palabras dulces.
Sosiego para una rama torcida.
Iba a esperar sentada,
Las horas caerían lentas
Como palabras de viejo cansado.

Todo dependía de la percepción
De aquel hombre de mirada clara.

Aquel miedo
Ante lo impredecible
Había paralizado su boca.
Tenía hambre,
Los seres humanos cenaban frente a la televisión.

Dolor de la mujer-muralla.

C’est très misterieuse…
Elle ne sait pas quoi
Mais quelque chose est changé…

No quiso
No quiso volverse,
Su soledad había llegado
Torciendo los bemoles de la noche,
Diciembre era
Una habitación temblando contra el vacío
llena de palabras muertas
y ecos de lunas inexistentes,
quimeras sobre la línea
de su vida,
la vida siempre como límite,
trazo inesperado,
danza voluble de pasajeros en la distancia.

No quiso
No quiso asediar
aquella única presencia de luz,
aquel parpadeo al abrigo de una canción,
A veces presente,
Otras no,

No quiso
No quiso volverse,
El frío había calado su estructura,
Dolía.

viernes, 9 de diciembre de 2011

La2.

aparte de un canal de televisión
famoso por sus documentales,
es también lo que crea
la distancia del mar,
de un cristal
o un muro.

Del latín, latus, lateris. ( neutro)
En la parada
había esfinges
y vidirieras calladas.

Una sugerencia
asustó a los pasajeros
cuando llegaron a  Diciembre.

Antonioni dixit.




Ella
Él:
 tensión,
sus círculos inevitables,
esa sutileza bien tejida,
las murallas de lo frágil.

la soga.

sonríe,
acepta,
incluye:
pero sin creerte nada.
El amor nace
cuando sus caprichos menguan.


Deshilar el origen del miedo,
tropezar con el muro
antes del paisaje,
Tiempo inflexible,
lo anhelado
una larga espera.
Perdimos la morfología,
la semántica
y el sueño
hasta perdernos en un papel,
hasta asemejarnos
al lienzo que provoca una herida.


Descubrimos callejones al borde del páramo,
bebimos galaxias
hasta calmar la turbulencia de la boca
que siempre tiene hambre,
de los ojos que siempre
necesitan ver,
del invierno que no sabe quedarse solo.
El transcurso de los años
había sido pausado
como un trabajo doloroso,
la explosión  más lenta
en una sala insonorizada
de colores extraños
y geografía ausente.

Ahora la ciudad no era tan grande,
sus calles son viejas conocidas
y no busca destierros en otras voces,
respuestas en otras sombras,
solo se deja arrastrar por el invierno,
sin destapar los huecos de la memoria
ni proclamar lo vivido al silencio.
Los ángeles disfrazan su piel
con hierba seca,
la noche envejece huellas inmaduras
y la suspensión del deseo
arde en un frasco de cristal.

Los jaguares predicen
el retumbar de este sueño
pero la mujer impulsiva no quiere entender.
Será después,
una noche sin adjetivos
cuando llegarám los años
y su cuerpo no danzará más.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Buscar el amparo en factores externos
fue un craso error,
"somos nuestros propios héroes,
la culpa y redención"
dijo la mujer
de pies pequeños
y voz serena.
Los cuchillos de chocolate no pesan,
su peligro es la trenza
que une los días,
los cascos de caballos quedan lejos,
el río es un reflejo de un mar roto,
se desarman los bunkeres de plomo,

quizás su pasión
sea también coherente.
Una mujer baila inconsciente
con el bosque cerrado,
derrama su inquietud sobre las ramas,
se cierne sobre ella un presagio de olvido
y titubea un instante,
no lo sabe
pero ha encendido hogueras en el lobo gris.

La mañana
sugiere seda confusa
y abismos en la voz del silencio,
todos los robles susurran estremecidos
al compás de su sentir enmarañado,
esta tierra la siente palpitar con los cercos de la luz.
nadie desencriptará
el corazón de la niebla,
los temores envueltos en pan
no suenan tan fríos,
esconderse bajo la palabra
es  sortilegio de brujas modernas.
Es la trémula sonrisa
de quien se siente joven
bajo el cuerpo del invierno.

Los veranos de metal
se han derretido.
El hielo cura los cristales rotos,
nos embriagamos de viento
y desnudamos los matices del presente encendido.

La casa nunca estuvo vacía,
había ecos de lluvia en su interior.

lunes, 5 de diciembre de 2011

La mañana
el expreso,
las palabras tan impresas
empujándose
al borde de la taza.

Como pájaro sin tierra,
la mujer vive con maletas
y ganas de otro mar.

El cine los une.
Ella deja de ser un todo.
Él llega para velar por los párpados que tiemblan.
Vínculos como onda magnética.
Inscripciones en la piel más tersa:
Ya no se va, ya no se va...

No se debe vivir siendo amantes esquivos,
arquitectos de belleza pálida,
escuálidas ramas de luz calculada
huyendo contra dunas de labios,
contra la paz de un abrazo
donde la piel se renueva
en los títulos de crédito
o en cualquier escena,
sin selección,
solo al azar.


Y ya no se va, ya no se va-....
Incendiar la lengua de hielo,
devorar las horas para llegar al bosque,
el invierno se entumece
a través de las horas que no aprenden a dormir.
                                                                                    No descansa.
No solloza.
Espera el mañana
con su miedo atrapado
entre los dientes,
recién estrenado,
aún con envoltorio:


lleva un fantasma habitando
sus caderas de bruma y sal.
Liban aquellas flores de loto azul.
 Las casualidades dejan charcos extraños.
 El insomnio reblandece las orillas de la voz.
 ¿Dónde se sentaron los que no temían volver al origen?
Ser testigos de su ser sin ser
                                      por el tiempo del granizo
                                           por los lugares individuales
                                                 por el espacio entre las bocas desatadas.
Todos los nidos callan. El ladrón de manzanas vela por la piel inmadura.
La nube
se llevaba la actitud negativa de los niños de barro,
la mujer estatua siempre tenía sed del mismo hombre,
la ventana al cielo parecía averiada.
.
Aquel hombre inseguro escuchó siempre palabras pequeñas
 pero cambió el foco hasta que se parecieran algo más al amor
 ( o como se llame esa molesta adicción por islas ajenas) .

Los ecos del invierno salvaje no sabían amansarse,
aquellos hilos no le permitieron un solo roce,
 un movimiento, la tensión era marea viva,
solo quedó dejarse llevar,
mecerse en sus olas,
prenderse en su fuego tembloroso,
perderse en su viento de flores lentas.
No hay rótulos
ni dalias.

Los jueces observan que el condenado está en forma,
no hay posibilidad de pátina en su mirar hambriento.

domingo, 4 de diciembre de 2011

los rombos lidian
por un fragmento de la noche asustada.


Nadie llegará cuando los pómulos
recuerden a aquellos pálidos nenúfares,
la presión de los días sin sol
llega a la garganta insaciable.

No hay besos en los hormigueros
donde todo funciona las 24 horas.
ibuprofeno.
persecución.
nuestros cuerpos
son recipientes
de un tornado.

Por eso, cuando duermen
se puede escuchar su leve temblor.
el miedo,
cicatriz perpetua
en la voz de quien no adivina certeza bajo la lluvia.
el marcapasos,
los frigoríficos,
una brújula en la boca del mar,
la eternidad como piel moldeable,
ahora que luna es mentira
el paisaje se te enlata
y nadie encuentra ni raíces ni calas.
Mordaz
y tibia,
pálida
como un domingo invernal,
desprende inercia
mientras se formalizan
las iniciales del día.

Distancias
en vías independientes.
La metrópolis les trajo una vez café, miedo y unión.
Pero los kilómetros no cesan
de pasar.
Y la gente toma decisiones.
Cambia su abrigo.
Muda la intención.
Se estudia el gesto.


La mañana,
sus huellas sobre piel hermética,
timbre de melodía desvanecida.


Él es una voz lejana.
Los instantes de la ciudad fragmentos de un sueño encendido.
Sus labios se curten en la espera.

sábado, 3 de diciembre de 2011

El tren marca el pulso
de las palabras esbozadas en el cristal.

Vernos marchar,
sentirnos sobre el andén de la memoria
que salpica besos
para que perduren a través del tiempo
de la distancia,
de los teléfonos rotos
y los lunes neuróticos,
Cuando todo despierta en desorden
y no sabemos encontrar el interruptor de la luz.

Hemos vivido un viaje tan vivos
siendo naufragos de ciudades insomnes
y abrazos como semáforo en rojo.

Vida,
somos,
sentimos,
observamos,
enriquecemos,
caemos en equívocos
y volamos como nebulosas,
dejamos de calcular,
el cielo es un techo de cuero,
maduramos:

Estamos creando un escenario,
el refugio ante la inhospitalidad de los ojos más fríos,
y la lejanía se clava
pero esta consciencia esculpe,
Es algo hermoso y frágil,
como una caja de cerámica.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

abrazos juveniles,
esperas exorcizadas,
maleficios de piel impresionable
y trenes hacia la tierra sin atajos.

Ciudad de ciudades
esta que hemos empezado a crear.

martes, 29 de noviembre de 2011

Quiere trepar más allá del miedo
y observar el mundo desde el ángulo
de quien escapa libre,
desea su mano
como presencia solar,
la dulce certeza de ser transeuntes
en la ciudad plataforma,
donde no hay búsquedas
ni encuentros casuales,
donde tan solo se sientan juntos
devorando lo desconocido
con el hambre voraz que desprenden sus ojos.
Volar sobre ese mar de tigres ajenos
y teatros que dejan rastro.

Solo estar fuera del marco,
encontrados de nuevo
para vivir la plenitud
de ese pasaje tan íntimo
dirigiéndose la unión sin sus heridas,
al último desván de labios encendidos
donde el origen susurra poemas de cuerpo dulce
y su calor se mece sobre un tambaleo hasta el olvido.
like a prayer


quieren que todo marche,
que los sueños salgan bien
el amor es un imprevisto
que los vuelve débiles
embelleciendo los fragmentos de su convulsiva historia.
telarañas en la voz,
bruma
en la opacoidad de los días pálidos.


Recoger juegos
para un mañana
donde no haya personajes secundarios
y al fin desmantelemos la dureza del guión.
esos ojos tristes
que juzgan
al arrastrar nostalgia,
gracias por protergerme de ellos.
esos ojos tristes
que juzgan
al arrastrar nostalgia,
gracias por protergerme de ellos.
terapia
de glaciar
y fuegos candentes,
lácrimogenos guiños
contra la claridad desprendida por las horas de la luz.

El río
es friso en nosotros.
Alivias el mañana
con ecos tiernos.

Invierno intenso,
hidrata la palabra,
curte a veces en el amor,
otras en el tormento.
la piel atravesada
busca un foco distinto
en escenario ajeno,
un paraje junto al hombre bueno,
sin dejar migas de pan:

solos para compartir el silencio.
los príncipes suenan a turbio,
amparan en sus brazos apolíneos
tanta lágrima seca...
el frío es un animal enfermo,
la tensión del cristal nos estremece,
somos frágiles
pero jugamos con cenizas y castillos.

domingo, 27 de noviembre de 2011

les nuits

son ligères si tu m'embrasses.


el invierno es menos invierno
si tu presencia
inunda los crisantemos.
no negociemos el amor,
la mordedura de su marea
nos alcanzará antes del pacto.
hay caminos largos
como una mirada blindada,
las capas son fuegos helados,
vivencias desprendidas del vértice,
indicaciones para vagar por la tierra
de los sueños inciertos,
brújulas para el errante sin mar.

a l'endroit a l'enverse

es invierno:
la niebla se cierra como una puerta a la luz,
prótegeme de las memorias frías.


Palpitan los orígenes de la piedra,
se requiebran las defensas de las amazonas de la voz,
Efeso sigue cálido y lejano
pero el transcurso de los días
embellece la ciudad secreta,
el frío es un mero elemento circunstancial,
se fragmentan los besos de noviembre
en pentagramas sin orden
nombre ni fecha.

Puedo sonreír,
esta mañana se llena de koalas que duermen
soñando un presente prolongado.

sábado, 26 de noviembre de 2011

elle ne veux chercher un autre prèsent.

hay orfandad en la piel
pero también
esa dulce certeza en el mirar del hombre bueno.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Acariciemos el sol
sin ser esclavos de factores externos,
bebamos mate,
aislémonos a tiempo.
¡Evohé!

embriagas de luz mi dolor coloreado.
Somos únicos
en nuestro propio laberinto,
donde construimos países sin bloques de hormigón,
sin prisiones que nos tiemblan,
sin necesidad de creencia,
ajeno a las horas de cáscara y calavera.

Asterión tiene los ojos vendados,
escuchamos su latir líquido,
la ironía de la piel
nos marca el tempo.

You & I.

La calle y su mitología,
huimos de la negrura sobre el cielo
y las esponjosas manos de la ociosida
nos tientan en vano.

Tenemos el corazón de cuarzo
y mitigamos la sed,
sátrapas de lluvia
porque incendiamos inviernos
con este mirar profundo.
las campanas,
esta cálidez matinal
de los arcos que cobijan,
no hay inercia,
desbordamos vida,
queremos incendiar el tiempo
y que todas las brújulas estallen,
y que seamos naufragos en esta tierra de niebla cerrada.
la falta de espacio nuestro,
encadena limbos de mármol negro.


vivir tirando de hilos ajeno agota,
contamina,
desabriga.

lunes, 21 de noviembre de 2011

la profundidad de la laguna,
nuestros anhelos nerviosos,
el cambio radical
en pausada transición.

domingo, 20 de noviembre de 2011

es tarde
para que los presagios avancen tan rápido.


embaucar la luz,
encender la lumbre
en la distancia de la palabra escrita.
la noche estéril
nos sostiene en sus fauces de miedo y cal,
perder lo amado
en juegos triviales carcome.
me elevas
sobre la cronología del olvido,
no me quedan escudos ni escamas,
solo la intensidad
de tu presencia en mi tierra.

Ya no hay campos baldíos,
ni busco migas de pan en andenenes muertos,
el camino nos describe,
la plenitud nos libera.

sábado, 19 de noviembre de 2011

hablar con un ordenador
y perder el pulso,
nebulosas
y la gran depresión,
sesenta segundos,
nos falta el aliento,
nos roban la paz.

" ya son 57"

cuenta. anula. convence. retráctate. rellena.
figura. concentráte. concluye. argumenta. clicka.
ordena. estudia. lee. razona. todo en frío.
mente-nevera.

rotura.
todos los deseos más débiles,
la sangre mengua.
los jóvenes luchan cálidos
contra el frío,
sus párpados parecen cansados
pero con tantas ganas de vivir...
Gris lluvia matinal,
ansiedad crítica,
tus besos en frascos
y todo correcto.

No alcanzo a escuchar,
la plenitud se retuerce.
El cristal, palabras metálicas
y dificultad para sobrevolar
los abismos pausados por la voz exhausta.


Se apaga la fuerza
a través de una piel cronometrada,
cansada de pautas,
esperas y lacras.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Donde quiso buscar cobijo
obtuvo el latido más gélido,
el temblor del cuchillo alzado,
la putrefacción de una gardenia olvidada.

El invierno traía
susurros de serpiente
y la tenacidad menguaba al sentir profundo
el fantasma de su sonido.
nadie sabía si la calma,
el verde de la hieba invernal,
los árboles aún vestidos,
y aquel cielo irregular
traerían rosas
o sogas.


El cuerpo se estremeció como un animal violento.

Aquel miedo se había filtrado más allá,
la llamada fue un eco de sangre distante.
aleatoria e imprecisa,
su abstracción imprimía palabras
en las marquesinas vacías,
establecía puentes para llegar
a la blancura de los días perdidos.


La veían pasar,
llevaba consigo un antiguo halo de nostalgia
y una paz renovada por el hombre de la lluvia.

Nadie conocía el resumen de la edad de su boca
ni presagiaba la trama que aún quedaba por resolver.
Clitemnestra.
Autómatas.
Porcelana y arcos volubles.
Las tijeras y el hilo.
El mármol no se ablandó.
La noche los despidió con expresión sufrida
y esas migas de pan
que dejo el hombre previsor
para volver al amor
quizás algún otro día,
o quizás nunca,
pero por el mismo camino.
la mañana desborda claridad
y somos unión en mirada,
despegamos sobre el cielo raso
al encontrarnos sumidos en esta cálidez que perdura.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

tú me pides soluciones
yo me muerdo la lengua
y reconstruyo esta pared del silencio.

she might let it go.

hoy es mañana
por eso los dejo marchar
sin caer en surcos,
mis cristales no se empañan,
nadie preguntará nada,
caminaremos más rápido
antecediendo los impactos,
evitando explosiones
en el imperio de los cuerpos de goma,
dónde las intenciones jamás fueron empáticas.

martes, 15 de noviembre de 2011

microcosmos del instante

hilos que asfixian,
hilos que corta.

Solo había hielo,
la cálidez
era eco de bruma.

No quería.
La amenaza llegó.
Demasiados amagos.


El mar negro,
vivirse sola.
levadura y cal,
gardenias en campo herido,
Sylvia Plath en exámenes tipo test
y canciones de piel tensa
en la sábana de lluvia.

our bodies might be mistaken,

nada más punzante
que un cálculo erróneo
en el presagio.
haber amado intensa
como el invierno sobre la llanura
para luego esperar siempre
en estaciones galácticas
sin linterna
ni bote salvavidas.
ella escurría lágrimas,
la heroína de aquel tiempo era
un charco de agua sucia.
cuán triste
la canción en la tarde moribunda,
y toda la cálidez de ayer
desfigurada
en un gesto.

blindada.

se contuvo,
saludó evasiva,
él no había acudido
a rescatarla de la grisura
y tomaría aquel café solo
SOLA.
nuestros labios,
azar, física,
cadena de nebulosas
y pausa en la incomunicación.

Caos tierno,
hojas que ya no tiemblan,
respuestas ineccesarias,
creo en hoy,
vivimos aprendiendo el universo.
Borges,
letanía,
escepticismo,
caos y cosmos,
causalidad de los jóvenes mojados
por el invierno,
mensajes sin hora
en botellas tardías.
lúcida respuesta,
surco inescrutable,
seguridad incendiaria,
paz en palabra,
inamovible gesto,
alguien había cubierto su alma,
el frío era un fragmento más de lo ajeno.

Se dirigió al público,
la escena sabía a Uma Thurman
antes de acabar con Bill.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Cultura del ahora
para minusvalorar el ayer.

¿Qué hicimos
con aquellas manías
tan fastidiosas e intrasferibles?

Añorar con mayúscula,
avanzar con los cordones desatados.

Du, du, biru


un gato en otro tejado,
la noche
con sabor a otra.
La muñeca rusa
tenía tantas capas
que conseguía saludos al deslumbrar con su color brillante
pero vivía desconocida en cafeterías y parques,
terrazas y salones.
el ring,
las chancletas,
una sonrisa inerte,
el amor también
tiene sus comisiones.
lo multiforme que podría ser
(y no es)
esta realidad monocromática.
han configurado mal los cuerpos sin espacio.

clavaste en mí un beso,
dolió como chincheta.
el arrullo antes de la partida
y otros factores favorables
inundan de sol nuestras mejillas.
litio,
agravio,
ser sin poseer,
la pequeña metáfora de los días del sonido.
la piel otorgada
no inmuta el paso errático del tranvía.

no hay remedio,
el latido legítimo no existe.
la tensión de los días del arpa rota,
deshilachar emblemas de luz curva,
encontrar a Faulkner en la estación de autobuses
sin que recuerde su identidad,
paradero ni destino,
con sonrisa y chándal.

Somos gotas de niebla en un invierno febril.
can you slow down?

I don't really mind about the time or the weather.
lapidar diarios intímos,
extenderse más allá de todos los yoes,
el marco contextual oscila
y nadie sabe dónde quedaron las ganas de llegar
a alguna parte.
pánico escénico,
escenario de piel sintética
y miradas que rasgan todas las telas.

Arrancar los guiones,
deshacer el mapa,
mitigar el miedo,
cobijarse en sombra
crear desde la nada,
maldición del inquieto navegante
que no pertenece a ninguna cala.

domingo, 13 de noviembre de 2011

transitoria e intesa,
nuestra vida de tahúres del calor.

Retazos de luz en la noche del búho gris,
amalgama de colores sobre un lienzo al azar,
deslumbramos mañanas,
preguntamos en vano,
enterramos la boca en tazas de café templado.
tiniebla y jazz,
rap y tópicos abrasadados,
tenebrosos y dulces,
estos cuerpos en vilo.
pese al invierno,
quémame a besos
para descuidar el olvido.
la belleza de una mañana limpia,
unión de estrategas sin rutina,
¡seamos sencillos!
el pan corrupto de lo omitido
se palpa
solo al tercer compás.
no hay totalidad,
siempre combatir
contra fragmentarias esencias.
Ortografía implecable
y excusas diplomáticas.

Se prolongan los contextos,
asumida ya
la inquietud del incendio.
El colchón mullido
cobija y abruma.

Usted no pertenece a ninguna parte,
por eso escribe versos al margen de las horas.

Peatón sin calle determinada,
expande vida cuando la boca no muerde.
Noviembre llega,
la Arcadia tiembla,
los pastores tienen Iphone,
se van de copas,
el platonismo ya no vale.
Hermética lumbre
en ojos a fuego lento.

Encaramarse a un árbol,
desdecir impulsos,
extraviar pasiones.

ghostpoet.

grey sky, empty spaces, deep breath, silent poetry in nowhere's land.

Escucha campanas y pájaros artificiales,
despeja la levedad del río sin prisa,
sumerge sus pasos profundos
sobre campos deshabitados,
encuaderna recuerdos que ubican
la corriente,
adopta impresiones,
se desenvuelve en una imagen,
encendida con caramelos y café amargo,
desglosa miradas
y acalla ademanes.
Se alivia en palabras desde la compañía temporal,
abrazos en sombra,
inmigrantes de la luz,
espejos en cristal fundido,
abrigos de lana
y zapatos contra piedra,
fábricas en ruina
y viento persistente.

Tambaleo.
Incertidumbre.
Laberinto.
Huida y descarte.
La noche debe anular
el origen escuálido del miedo.

Solo trepar estaciones,
para construirse en el paisaje.

sábado, 12 de noviembre de 2011

hablamos de tornados
sin arrasar el gesto,
el café solo impasible,
la tarde sin aparente mudanza.

Eres un glaciar.

Los poemas se resienten
cuando no hay dirección al sur.

El norte está en ti,
cada vez más gélido,
inmutable,
paciente.

live fast

but don't crash.

pues eso,
la colisión llegó
aturdiendo nuestras luces.
realidad estática,
arrojar guijarros contra la belleza,
el mito no era suyo,
la volatilidad,
un demonio de manos frágiles
y alma sedienta.
Amigo, las cosas se retuercen,
amigo, el cielo no está bien,
han seducido lo sagrado,
solo queda esta niebla y chaqueta de cuero.

Hay que sonreír,
forzar el alma
a través de la boca.
Ante todo,
omitir zarpazos.
Aquí no pasa nada.
Lo fugaz extenua el alma
pero se olvida pronto.


Este es el diario de los besos corruptos,
jóvenes y perversos,
tinta oscurecida sobre la blancura.

this is just a shadowplay, shadowplay....

and someday we'll be gone forever....

viernes, 11 de noviembre de 2011

la pantera insaciable
se mece en la boca del sueño,
su plenitud reclama cierto espacio.
plenilunio,
hojarasca y nueces sobre el cuerpo,
se angostan las horas,
dormimos tranquilos.

El presente nunca fue tan válido,
único fantasma,
este eco de lo transitorio.

jueves, 10 de noviembre de 2011

esta es la revolución picaresca
de los mapas al rojo vivo,
venid,
los extremos se diluyen
sobre nosotros.
les enseñaron
que las cicatrices
también pertenecen a lo mudable.

ya no están,
ya no están,
ya no las recuerdan.
Alas,
volumen,
cuero.

El sudor de los ángeles,
hambre de horas mecidas por este ritmo,
presión en off,
desintegrarnos en una estrella,
calor bajo el sol del invierno.



Exprimimos vida.
Fruta madura,
por fin.
Desear. La nostalgia se quema sola. Estas horas se deshiniben ante nosotros. vivir.improvisar. entender. compartir. imaginar. reír.
Nos siento aquí,
iluminados por el hoy.

Esto es la novela
que configuró el mundo.
Inevitable naufragio voluntario.
Da igual.
Comemos chocolate pero ya no hace falta.
Esto es un sí absoluto.
Olvidar la cal en un cuerpo-refugio.

Crecemos, intuimos, abrazamos, dejamos marchar, reencontramos,
sufrimos, aliviamos.
Amaron hasta que no hubo muro,
barrera ni bache.

Habían eliminado el dolor
y asustaba
perder aquella estabilidad adictiva,
aquella paz conjunta,
encendida,
extraña.

un apunte sobre von trier


si viene Melancolía
y no hay oxígeno,
si la respiración danza con la muerte
en el silencio de una música brutal,
si los caballos relinchan
y el ovillo gris asfixia,
procura mantenerme contigo,
esperaremos en la cabaña
de la lluvia prometida,
jóvenes y dulces
como el poema sin recelo,
limpio, suave, conmovido.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

los límites son signos finitos,
han derramado copas en la barra del bar,
el hombre nocturno se detiene
para regalar palabras,
hay quien ama profundamente en callejones oscuros
y al final
solo quedan matices en la luz de esta luna ácida.
percibir demasiado
araña la sensibilidad de la mujer insaciable.


también su cuerpo
es creación ajena,
una ficticia pertenencia
a veces gracil,
otras torpe.

no further explanation.

Dios, al descansar aquel domingo,
dejó un mundo imperfecto donde nos sumimos a veces,
somos así,
pertenecemos a este dulce caos.
acusada por el tiempo
muerde su labio
y ataca la seguridad
del hombre hermético
como un niño
que devora la fruta madura.
narra
algo que no concluya
y besaré el encuentro
de los mares abrumadores
por su serenidad.
Buenos Aires,
hay perros que versifican charcos
y arrabales con sabor tibio.
El invierno queda a la orilla
del tango.
Tengo los pies tan fríos...
Describo un sendero
en la boca del cielo
sin que quede huella,
sin manchar el marco.

martes, 8 de noviembre de 2011

Nowhere to run to.

la distancia deshidrata
los abrazos prometidos.

esta mañana es una perla
hundida en la noche castigadora.

No hay dirección,
no sabes hacia dónde correr,
solo deseas avanzar rápido
esculpiendo murallas
contra el olvido.

Allí está tu madriguera fría
y todos los papeles fuera de lugar.
pronto
se desvaneció la brisa
para convertirse en niebla cerrada.

Las palabras no supieron calmarse,
los días avanzaban
y los cuerpos seguían a la deriva.
La revolución
fue una melancólica ensoñación.

Todos los miedos se reunieron
en un mitin de sordomudos.

Las horas no habían dado de sí,
no se puede multiplicar el tiempo.

lunes, 7 de noviembre de 2011

enigmas y orgullo.

destronados nos gustamos más,
me siento a su lado,
se cubre con mi piel,
deberíamos ser tan sencillos...
hay una galerna
sin huéspedes
en tu reflejo.


nadie conoce
el porqué
de los días incoloros.


Ellos han pertenecido a la página del absurdo,
la meta de los osos polares fue llegar al sol,
se quemó la luna después de tanto esperar,
comen chicles los niños que olvidan pronto su infancia,
hay una jaula de metal dentro de nosotros,
y noches ralentizadas,
y miedos que nos convierten en aislados icerbergs.


Esta dependencia
fruta amarga
del manzano equivocado,
adicción callada
vértigo y cuchillo.
las miradas que son impactos menores
resbalan,
las horas desde la voz desabrigada,
perforan.
la hora había pasado sin pena ni gloria.

todo eran abismos que pasaban
sin detenerse,
apresurados hacia algún confin
o hacia otro nombre,
pero ocupando el espacio pertinente
para obstruir la respiración más tierna.
ante ti
la dulce inseguridad
de la mujer petrificada,
han mitigado el frío
pero las manos permanecen azules y solas.
el frío nos atardece,
los relojes tiemblan,
muerden los labios del invierno,
las horas pasan
pendiendo de un hilo,
quizás el acuerdo,
un después,
alguna promesa que no llega.

el mal escritor.

era puro cliché hecho carne,
la torpeza de aquel gesto
derrumbó su divinidad,
lo descubrió vulnerable,
rencoroso como el musgo que atrapa lágrimas,
carcormido por los deseos corruptos,
o solo débil,
débil como un susurro de serpiente,
un todo de vacío,
una querencia abrasada,
la inadaptación del pez en esta meseta.

profunda satisfacción

encontrarse con el lobo feroz
y que parezca un ratonero,
esa distancia anhelada
que requiere tiempo
pero aviva la voz.
vuela sobre la incertidumbre
con el deseo febril
de que ayer sea mañana
temiendo que quizás el viento haya cambiado.
tiene miedo a que la sopa se enfríe
y las barreras de pan
deriven al gélido olvido.

domingo, 6 de noviembre de 2011

your heart is as black as night

aunque a veces lo olvides
y todo sean palomitas y
realidad en technicolor,
hay fantasmas
en la bruma de la expresión ausente
tatuada en tu cuerpo.


El juego de la inercia
depende de unas palabras.

los hombres burocráticos

ellos sufren,
teclean nerviosos,
caminan rápido,
mienten con eficacia,
rellenan formularios,
se ajustan la corbata,
sonríen apagando sospechas,
pero tiemblan
cuando nadie les observa,
respiran temblando,
pues saben que se les hará tarde:
las decisiones estarán archivadas
y esas perdices que quedarán para cenar
les resultarán rutinarias, vulgares,
insípidas.

nos deslizamos sobre el hielo,
es una danza ritual en su peligro,
la certeza no ha calado nuestros besos,
los jóvenes del cine
sabemos el secreto del Ciudadano Kane,
desentrañamos la complejidad
del plano sin número,
se nos enciende la piel si el guión es bueno.
los días se transforman,
son ondas de pintura
deshaciéndose
en bocas anhelantes.

sábado, 5 de noviembre de 2011

conociéndonos en la lluvia,
provocamos incendios.

La permanencia
deSeStRuCtUra.
el miedo se atenua,
los abrazos hablan un lenguaje nuevo,
quizás sean muros inestables
o el principio de una construcción.
fue la música,
la película,
u otro pretexto,
pero todo estaba bien,
era casi extraño,
la realidad parecía descolocar matices.
rescate oportuno.
todos los viandantes
temblaban de celos
al percibirnos tan inundados de vida.
el tacto,
un espejo y todas las miradas
dibujando la mañana más profunda.


Vivir, vivir, vivir,
sintiendo sin miedo,
rasgando todos los esquemas,
olvidando fechas,
deshaciendo dolor
en lo que sabe a nuevo.
la plenitud,
cercanía
en la semcillez de quienes aman.

jueves, 3 de noviembre de 2011

cálidez y cuerpo,
encender una hoguera
sobre las brasas,
vislumbrar una salida
al mar muerto.

engullir instantes
en el umbral de tu mirada.
calada,
hundida,
asfixiada,
la muerte nunca había alcanzado sus tobillos,
dolía,
quemaba,
era encierro,
una celda,
húmeda y fría.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

el simbolismo,
mi cuerpo se detiene en el hombre,
acerca las manos
y éstas arden heladas,

me convierto en esfinge.
Lo presentan como Burt Lancaster
pero hay algo turbio
en la copa sin colmar,
un matiz solo perceptible
antes del tiro a quemarropa.
encogieron los problemas,
deshicieron los contras,
empaparon escenarios de vida,
parecía que el invierno florecía
sobre aquella pendiente irregular.
Un columpio no es un trapecio,
los niños que lloran
se parecen a los días cerrados.

Los amantes escogieron un invierno frío
y cartas para huir del pasaje anónimo.


Las palabras eran el bote salvavidas
porque marcaban el hoy,
desarmaban la trama,
creaban historias.


Hicieron un corto con sus vidas.
Solo se veían figuras caminando
un día gris,
unidas en el margen del vacío.


Era un corto sin voz,
invocaron el cine mudo.
oposiciones en el cruce del mirar intenso,
un juego de equilibrio
nos enciende la tarde.
El desprecio
no empaña la visión
de las luchadoras.


No harán café
si alguien se lo impone.
No querrán resignarse a la inquietud de la duda.
Pese al crujir del miedo
y todos los noes bloqueando sus bolsillos
avanzaran a través del tiempo,
dejando su latir en cada impacto.

Abran paso,
suyo es el presente,
su sonrisa exhala luz de futuro.
El desván de los ojos que perduran,
un violinista y el perro más manso.
Las magnolias crecen fuertes en invierno,
explicar el silencio
es lustrar la piel del absurdo.
no hay afluencia:
solo esta biblioteca vacía
y el crepitar de la lluvia.

Mística de jóvenes ausentes,
contacto de madera conocida.
la brutalidad del corazón de petróleo
sobrecoge a los niños del trigo,
hay cuerpos sumisos en las aceras encharcadas,
el cielo es un péndulo de deseo cristalizado.

martes, 1 de noviembre de 2011

no reclamar nada
cuando el cuerpo saborea
un amago de paz
Bajo pretextos inverosímiles
se desabriga de los ecos insondables.


Abrir los ojos,
viviendo hasta temblar exhaustos.

La ciudad se aferra a sus escenarios
pero hay un joven saboteando el último arañazo del frío.
excavando
bajo la arquitectura insomne
de la noche,
ha descubierto
el fin de la laguna
(o algo semejante).
Es noviembre,
la autocensura nos delata,
los hombres grises se alejan,
su realidad puede reducirse a un instante,
las tiendas han cerrado,
las calles semivacías derriban la rutina,
hoy, capturamos al fin, la cálidez del imprevisto.


El despertar ataja un laberinto de niebla.

lunes, 31 de octubre de 2011

la belleza de lo inaprensible
como un cúmulo de escenas,
Antonioni en un campo de trigo.
Boris Vian en la espuma del mar.

Dame un arco,
dibujaré su historia.
Nunca digas
irrevocable,
ni exprimas naranjas desalentadas.


Lo dulce, si apresurado, mortal.
curtir las piernas frías,
hechar de menos el contorno de los bosques,
la inmensidad del mar
siempre deseado
por ajeno.
no hay réplica al pasado
ni suplica para el futuro.

Todo fluye, así, sin más.
La promesa del retorno
del caballero oscuro
suena a propaganda indiferente.

Ella desdice las palabras de mermelada,
la áridez de su conciencia
la resguarda.
y le da igual
que las fresas maduren y se pudran,
el caballo sigue la carrera,
surca bosques de haya
desiertos de cactus y la ruta 66.


El caballo corre ajeno a los hombres.
Huye del espacio,
sin redadas ni tiempo para saciar su destino.
Jack volvió a la carretera
sin poder saquear el templo perseguido.
El paradigma sobreentendido
desvistió la ciudad
causando solo un bostezo
en el errante escéptico.
Era tarde,
se había hecho tarde
y otra vez la espera,
inconcebible,
cículos en auroras quebrantadas,
marcos sin escena,
jardines deshabitados de lluvia.


Las serpientes despiertan cuando se pone el sol.
sobrevivir a la indiferencia,
el latir desnudo no asusta al hermetismo
de la pantera insomne.
la miopia lingüística se exhibe en conversaciones vanales,
un clásico suena de fondo,
hay tormentas mitigadas en el fondo del cerco.
la pesadez de la ignorancia
roza su cuerpo,
es metal frío,
el frío rescata a la mujer del abstracto,
es una certeza física.
no sabes si los susurros
serán ecos de junglas de cristal
o coches que no lleven a ninguna parte,
los labios en la escala de Ritcher,
lentos pero turbios.

Se mueven despacio
despacio,
como ecos
de una canción en la raíz del olvido.
Hay seres en la sombra
pero la plaza es un escenario estático,
hace frío para las estatuas sin bufanda,
nadie espera llamadas
cuando el autismo se desliza como idea
temporal y agradable.

Acaricias la noche
con guantes de seda.

domingo, 30 de octubre de 2011

Her Morning Elegance / Oren Lavie



Despertó.
Su sueño destilaba aún cadencias de tango,
imprecisas pinceladas de una noche sin destinatario,
la inercia del globo de luz.
Luz.
Maletas.
Café y canela.
Movimiento lento.
Determinación sobre el cuerpo.


Quizás el matiz ajeno
era aquella sombra presente:


Alguien había llegado...
Mitigar el tedio,
desandar las escaleras equivocadas,
asaltar los imperios de la voz
y sentir a través del sonido,
masticando días
como goma dulce,
buscando sombras
adheridas a las nuestras
para crear un todo irracional
aunque sea unos días,
buscar nidos en tempestades,
y verdad en los ojos de la pantera.

Alguien ruega que la espuma no nos agote,
las costas nos dirigen a nosotros mismos,
por eso respiramos en paz
y hablamos más bajo.
Reprochan
los árboles que desfiguran sus hojas
para repartir cansancio y transición,
las voces neutran desean
nuestros los labios bien sellados.


Pero este silencio también se rompe.
La rebelión de los jóvenes
irrumpirá en el salón principal,
devorando lo anterior con fiereza.
el baile de la existencia,
el danzar sutil de esta luz sobre las cuerdas del mar.
no hay noticias,
el eco del silencio golpea las láminas,
su vientre es una caja rota,
han deslizado algo tras la puerta,
es algo que asfixia pero adorna,
una carga muda,
el miedo en los hombres de mirada tranquila,
ese miedo que eriza el cabello de la mujer pasiva
precisamente por que no se ve.
no entiendo
por qué se dieron las distancias
ante las similitudes evidentes,
por qué
no podemos vivir sin elegir
durante dos segundos,
mis branquias
me permiten surcar el mar
pero no encuentro
el alud de tu cuerpo en ningún naufragio.
Solían decir que aquellos jóvenes tenían la boca cubierta de hielo
y manejaban con habilidad sus marcos de autoficción.

El desarrollo dela luz eran todos aquellos años desperdigados
en la plaza de piedra y cielo.
Despertaban tarde con las preguntas desatando incendios
bajo el letargo de unas manos solas.

Aquel frío fue distancia,
el miedo ajeno,
tan fácil de advertir,
los soldados retirados llegaron a la cala de las fieras pasivas,
se anticipó el tiempo sobre su espalda,
" me gusta tu madurez" le confesó una estatua a la lluvia,
la lluvia cubrió el rostro que ardía,
antes de avanzar, indepenendiente, a otra tierra,
hacia un paisaje extraño,
a través de nuevas sombras,
a través de antiguos besos,
ya destartalados como construcciones en crisis.


Ellos curtieron su voluntad,
la memoria era efímera
como cualquier encuentro casual,
como los números sobre el calendario que no se mira.

Pero, cada día despiertan más expectantes
sin entender qué viven cuando tiemblan sus cuerpos.

sábado, 29 de octubre de 2011

Me recuerdas mucho
a tal actriz,
dijo con sorna.

Renoir, Truffaut y Cassavetes bailaban en una fiesta privada,
Antonioni perseguía mujeres en andenes vacíos,
Kubrick despistaba planetas extraños,
Gus Van Sant exprimía el dolor del silencio más lento.

Pudo haber elegido cualquiera,
pero era ella,
la mujer volcán de cabello oscuro
y tabaco rubio
quien no era,
quien quiso ser,
y aquella palabra fue advertencia,
rompiendo su realidad como vaso roto.
Mîse en abîme,
evítame la violencia,
exprime el candor de un primer invierno.

La realidad es impulso mitigado.

¿Qué hará ella con el montón de días inválidos?
La última caja
de las cajas chinas
que me regaló usted
es desasosegante,
pues contiene la nada.
Quise ser la mujer de Rhomer
para que quizás él arrancara
el desaliento de mis labios de gomaespuma.

Pero habló de un quien ajeno
y se descrearon las compuertas de la esperanza.

¿cómo hacer míos los aullidos del lobo gris?
El lobo aquel marcha en el expreso de las diez y media
y mañana su nombre será otra gota de lluvia en algún charco.

Mientras tanto,
atravieso la niebla
cuando esta ciudad omnipresente cristaliza ecos.

viernes, 28 de octubre de 2011

se estrecha el camino,
los años oscuros concluyeron hace mucho,
últimamente el claroscuro avanza,
hay un supermercado cerrado,
piensa en el ajedrez,
el ajedrez es un juego para personas pacientes,
sonríe,
la tarde mantiene tantas respuestas veladas...
Sentía el clamor
de la batalla
pero eran todo folios mal doblados
y música comercial
en un fondo desvahído.

La heroicidad discutible del hombre de hojalata
contra mis manos de muñeca diabólica.

Usted se dejó una carpeta sobre la mesa,
nunca pude enviársela a ninguna dirección,
aún espero un golpe en la puerta
y la solemnidad de su abrigo osuro,
algún día,
cuando todo sea un esfumato
y nadie se acuerde de todos los soldados de plomo
que destrozamos entre estas paredes,
cuando usted miraba por la ventana
y yo me detenía en su expresión absorta,
sin que el tiempo fuera límite,
en un espacio interior, lejos de la nieve.

EScribo para recordarle que vivimos al margen un día.
no quiso:
la duda había emborronado la noche
y todo eran cortinas rasgadas,
cuerpos ingenuos buscando su origen
en equívocos presagiados.

jueves, 27 de octubre de 2011

no creo en el " aura poética"
sino en quien escribe cuando las horas
se atragantan
y hay demasiadas presencias.
se angostaron los senderos,
respiraba el lobo,
mentían los gestos,
era todo un remolino de llamadas telefónicas desatinadas
y atardeceres siin intuición,
dijeron que aquel lugar los haría fuertes.
el sobre estaba cerrado,
los bancos explotaban,
la guerra llegó a la ciudad de
las estatuas herméticas,
aquella mecánica de los amantes se había estropeado,
todos hacían maletas,
habían anunciado la glaciación
en la radio
y nosotros
mientras tanto,
quitábamos importancia al frío
comiendo palomitas,
reduciendo la distancia,
estudiando esta última plataforma de luz.

miércoles, 26 de octubre de 2011

nadie llevaba máscaras
pero el escenario asustó a los pájaros,
huyeron a otro tiempo.
la herida
fue una sonrisa atravesada por aquella tiniebla,
caían sonámbulas las ilusiones sobre el portal,
decían que había un surco hacia otra playa,
un baile más allá de la espuma,
un arco donde sentiríamos el temblor de la vida,
como si el tiempo fuera una bola de cristal
que nos detuviera en esta estación concreta,
cuando el invierno reparte besos al azar
creando crucigramas incompletos.
fue una violencia muda,
no hubo parámetro
para medir la fuerza de aquel prolongarse
en entreactos.
Convoco a quien deshizo la piedra
con su voz
pero es tarde
para los hombres de labios fruncidos
y mirada expectante.

La llanura es un panorama solemne
pero han enfocado mal,
el pentagrama debería permanecer encubierto,
la atomsféra no era ésta.

Dicen que ha sido por el punto de luz.
Las palabras hendidas
en una cámara rota.

Queríamos un territorio íntimo,
desgajado de ruido
y pasajeros que habitan relojes,
pero nos encontramos en un túnel de brasas encendidas,
es éste cristal que nos somete.
En esta urbanización
nadie persiste
en el mantenimiento del color.

El horizonte es un cuerpo escuálido
tiritando bajo su impermeable de hielo.

Cerramos las contraventanas.
Todo se apaga
sin que se conmueva el invierno.

lunes, 24 de octubre de 2011

you're not there, stupid.

Suenan los mismos acordes
pero se ha hecho tarde,
recorro el escenario
que quizás ocupaste
con una devoción velada
para comprobar displicente
que no estás.

No estás y eso es un hecho
tan real como la ecuación resuelta.
Siento que dios es un periodista escéptico
y retuerzo las hojas del periódico con amargura.
No estás.
Debería serme indiferente
pero no,
me desagrada.
Frunzo el ceño.
Se me empañan los labios
ante la terrible certeza de que nadie derramará una copa
ni se incendiará la barra
y todo porque no estás,
causa-efecto,
realidad sin porqué.
Bostezo.

No estás
y eso somete el universo a un orden rigurosamente aborrecible.
quizás la impresión fue un mordisco equivocado
pero no dejaba
de fatigarse al mirar todos los estantes vacíos
donde bailaban los recuerdos rotos,
eran juguetes malditos
en el umbral del sueño.


Los ecos traían noticias a occidente.
La mañana gris ocultaba al camaleón asustado.
Ella arrojaba piedras al río
apretando la boca,
harta de esperar
direcciones, aciertos u olvidos.
Esta ley seca de besos
hace bien a los hombres que piensan rápido
y sienten cada vez menos.
Han instalado microchips en los cuerpos deseables.

Suspiro. El tiempo asfixia.
Hay archivos de word por completar,
sistemas informáticos
y arañas de cristal.
Las nubes son el telón de fondo,
nadie tiene espacio para poemas,
todos cogen taxis
y se pierden en metros.

Hoy es lunes, pero podía ser martes, o miércoles,
daría igual.
El amor estático
del hombre pantalla
seguiría devorando mi piel
como un insecto.

Espectador.

Tus ojos de espuma
subrayan la elevación
de quien ha danzado con la muerte
sin raspar su silueta frágil.

Dijeron que encontrarías
a alguien que te guiara
por los callejones de la ciudad prohibida,
sus palabras crecerían en ti
hasta que los frutos maduraran,
entonces nada parecería tan estéril,
nadie encontraría gestos menguantes
ni palabras desechas.


Pero, después,
después volverías a tu soledad,
y las voces muertas
te absorberían como esponjas,
necesitarías pautas para volver a respirar,
un, dos, tres,
un, dos, tres,
bailar un vals con el presente,
luchando sin alzar la voz
para no despertar
la percepción de lo imperfecto.

Quizás Escribas
al lidiar con lo omitido
sobre tu cuerpo gélido,
aún desprovisto de luz
ante el frío.

Quizás aclararás el cielo con lo aprendido
hasta ser guía de un alguien futuro
para escalar inviernos,
para encender el mundo.


Así lo espero.
no deseo
sí aciertas
ella mira la tarde cayendo como granizo
sobre labios secos.

la trama fue el espejo cubierto de arena,
los pergaminos ilegibles sobre el suelo recién pintado,
no hubo explicaciones,
las explicaciones siguen un esquema concreto
y se destierra en ellas, la última raíz de poesía.

La poesía perfila el silencio
hasta que aprendemos a callar mejor.

Un día, dejaron de esperar los cuerpos inciertos,
y nos estrellamos contra esta ciudad del Adriático,
donde el romero matiza la presencia del hombre incendiado
y toda esta lluvia es un caligrama azul.
could you be my....

y las ventajas se quedaron sobre el tocador
antes de que fueras capaz de articular una respuesta.

Nadie busca guiones previsibles
ni deja migas de pan a propósito,
no la busques,
si quiere encontrarte
lo hará antes de que sobre los relojes crezca la hiedra.

No la busques, no la busques,
pues quien lo hace
jamás la encuentra.

domingo, 23 de octubre de 2011

y busqué señales
del incendio
en la plaza más gélida.

La película fue agradable,
como un presagio de sal en la piel.


Sentir la cercanía
en imágenes antiguas.

viernes, 21 de octubre de 2011

El amago fue suficiente,

Lo ambiguo había abarcado demasiadas páginas.
El castigo fue dulce,
la despedida templada
del hombre y de su rastro
impercetible pero omnipresente en ti.
Me voy a Illinois,
dejando el pasado como puerta entrecerrada,
con una maleta
y algún viejo CD.

Pero falta tiempo,
tiempo y soluciones
para silencios irresolubles:
El vértigo de esta ciudad nunca se acaba.

Según Unamuno...

No existe el YO sin el TÚ,
así que tú
¿Quién eres?
¿Por qué me atas sin yo saberlo?
Araño su realidad,
me deshinibo un poco
pero la cercanía atraviesa
mis palabras.

NO. Solo conversación vanal.
Trivialidades antes de huir.
Pretextos.
Disertaciones.
Diálogo por no callar.
¡Paja!¡Paja!¡Paja!
La historia se corrompe
silenciada.

No supe decir lo más simple,
siempre me cala la lluvia de lo difícil
y quizás sea pronto
para dejar de temer este reflejo
tan vivo
tan nuestro.
no claudicar
como norma de supervivencia,
cuando no luches
tu cuerpo
adoptará un color desvahído.
Este régimen,
tortura impuesta
por luces trasnochadas
y cercos insalvables.

Qué más da.
El patíbulo está cubierto de gardenias.
énfasis:

te veo muy bien,

muy bien
bien; bien pero no tanto, bien por decir algo, bien para brillar,
bien porque me apetece, bien porque mal suena peor, bien por sus fonemas


bien, bien, bien


porque sé que así quieres estar.
es el mediodía intenso,
eco cristalizado de mí
en una habitación incierta.
Han herido tu flanco
por eso hablas más fuerte,
imponiéndote sobre el ruido del claxon
y las llamadas ignoradas,

quieres ser fuerte:
tu voz debe iluminar el desgarrón.

extrañación.

Había buscado un pretexto
para inundar tu boca frágil.

Lo conseguí,
pero la piel nos era ya impermeable.
He vendido ficciones
al desear llegar a ti
cuando la marea baja.

Portavoz de la sombra
tiendéte a mi lado,
donde la inocencia es un arrullo de olvido.

discurso errático.

Y me llanto
en el espacio azul
de este invierno prematuro.
Huésped de voz dormida
sal de mí,
que se encienda el silencio.
Soñé con un asesinato
y no pude testificar,
las palabras se ensordecían en mis labios.


Quizás te quisiera.

jueves, 20 de octubre de 2011

Ego's circus.

Se exhibe para que no quede boca sin palabras para él,
ojos lejos de su alcance,
deseo en torno a su yo altivo y displicente.
Ayer, ese territorio vedado
al que deseo retornar,
la perfección fue fruto
de aquella primavera.

Él no volverá.
En otoño, las hojas también se corrompen.
el off en su conciencia...
aún no lo había encontrado,
por eso había siempre tantas voces colgando,
extendidas como ropa secándose al sol.
no fui justa,
no debí pretender que me salvaras,
también en eso
sé que solo puedo ser autodidácta.
El pelo negro es romper con tu distintivo.
Ahora perteneces a otra imagen.
Anoche no supieron quién eras.
Has enterrado tanto que reconocerte en fotos antiguas
ha dejado de divertirte.

Por eso cambias,
la radicalidad de tus decisiones
despista a la jauría que te rodea,
sonríes,
sobre las mismas calles
pero desconocida,
nueva, distinta.
nerviosa,
histérica,
fuera de tu medio,
no sabes tolerar la visión
de lo que no alcanzarás.
te da igual,
es intrascendente,
pero la noche no sabe concluir
y mientras tanto,
limpias y ordenas
incapaz de concentrarte en nada,
sumergida en un rostro pasivo,
saboreando la determinación de tu adiós.


Algunas renuncias fortalecen,
los árboles necesitan ser podados,
líbrate de las ramas muertas.
la afrenta fue su ausencia de pasión,
aquella monotonía intrínseca
adherida a una belleza casi tediosa.
No quiere saber nada,
el amor lo ha excluido de su lista de contactos.

El saludo,
su reserva,
pasos lineales
sobre la misma piedra.

Ante todo,
preservar la sonrisa
como círculo vital.
fue la atmósfera
de lo fortuito
y una taza de café atravesada
por raíces ocultas.

El silencio agresivo
me hace avanzar más rápido.

Valorar lo que el testigo ignoró es absurdo.

lunes, 17 de octubre de 2011

ella no quería coincidir,
le dolía aquel chocar
tan ajeno.
me preguntaste
si sabía cuántas cicatrices tiene una sombra,
yo mordí tu boca
para guardar silencio.
La desesperación fue fruta inmadura
en labios versátiles.

Ahora solo hay un jardín que conduce a ningun sitio
y todos los planetas ajenos
al desvestirse de la pantera.
incluso la voz
tiene, muchas veces,
vías muertas.
no me espines el tiempo
o rompo sintagmas
hasta doblegarte.
las cuentas del collar
caen como agua gélida en la cascada pirenaica,
alguien me recorda una canción antigua,
no somos nuestros,
somos de algo indefinido,
la aurora boreal lleva mis labios a otra cala,
no hay apuestas en el calendario.
Las horas se encienden
en la plaza de las palomas rechazadas.

El espacio son los terrones de azúcar integral
que te supieron siempre a tan poco.

Hay sárcofagos para quienes vendan la luz,
no queríamos oscurecer tantos otoños.

Miro el reloj.
Ha pasado una hora y media.
Te ondulas
al rasgarse el vértice del tiempo contra la pared.


La noche es la extensión de tus porqués irracionales,
su contorno, oasis turbio.

¿Por qué este coincidir constante de los peatones en la ceniza?
¿Por qué arena y ébano sobre la piel de menta?
¿Por qué no dijiste nada cuando diluvié los pasillos de la voz?
Los recuerdos son ahora enredones en mi pelo,
pero me baño en esta paz del acorde sostenido
y nada

Nada concierne a quien se sabe libre,
no estás,
el universo es una hélice
y no sé dónde dejé el límite de la palabra,
dónde se esconden los animales heridos
cuando nadie les cose el abrigo.

Un día, el sol y las castañas desaparecerán.
Dejará de ser octubre.
Y ya seremos otros.

No importa.
Estoy en la pausa de los rascacielos,
en el lunar remoto de una página perdida.

Me siento viva,
soy marea sin muros,
la inercia difícil,
aunque te resistas a creerme del todo.


Y hablaste de Estambul.
Cerré los ojos.
Aquel paraje prometía ecos distantes.
no te extingas,
no te exiendas
en ideales sin equilibrio, sé simple,
porque todo lo demás son paredes de ceniza,
porque el sol es un canto insípido
si no despiertas a tiempo,
solo encuñentrate en la jungla
y envía poemas desde tu propio centro.
Esta infracción fue leve,
solo dejaron sin pan al tercer canario.

La noche se fugó con otro,
pero este sol no sabe abandonarnos.

sábado, 15 de octubre de 2011

no sé si llorar,
reírme con la boca herida
o vestirme con la calle
para llevar conmigo los ecos
de los transeuntes noctámbulos,
conozco la frialdad del río
y el sol como una apuesta,
ellos hablan para indicar presencia,
sus palabras son los leves quejidos
que alivian la espera más necesaria.

viernes, 14 de octubre de 2011

Él no está.
Creo verlo
pero se ha ido.


Los jaguares vienen
a bailar sobre mi lengua.
No sé dónde cambiar el miedo
por el dolor,
los probadores están llenos.

Necesito reemprender la búsqueda.
Alguien me sugiere otra huida
en un " nosotros".
Me tiemblan los versos.
La conciencia aúlla débil.

Nadie me encontrará en los caminos de la serpiente,
cada noche cambian de lugar,
y ante todo me conducen a un paraje único,
es el lugar donde llegan los naúfragos del tiempo,
errantes con sus besos muertos.
Dijo que lucharía por un abrazo
desde lo imperceptible.

Nadie escuchó la sugerencia,
fue una calada de vida,
otra referencia a lo no sentido.
el poeta es un gran fingidor
decían,
pero con tanta tergiversación del sentido
perdió la apuesta,
llegó el olvido.
Se querían.

Lo vi, distante.

Cuchilladas sobre acero blindado.
No hubo paliativo
el café fue lo único casi dulce
( y no había en el ni fantasmas de azúcar).
Caían destartaladas en la negrura
aquellas paredes que escondían promesas

mientras tanto,
en la terraza,
ellos permanecían ajenos a la tragedia,
saboreando los lentos ritmos de la tarde más cálida,
conversaban sobre vanalidades
como horarios o rutinas,
sin frases oscuras.
te veré también en mi pesadilla,
será en un hotel,
donde todos llevemos otra identidad
y un rumbo diferente.

Pero estarás tú
y sabré reconocerte.
Hölderlin se hubiera tirado al volcán,
tú has torcido el gesto para no inmutarte.


Solo una ausencia de adiós
y pasos muy rápidos.
poesía
sin margen de piel o distancia,
es el engaño más bello,
idioma de cuerpo insomne
sin pretensión ni charcos negruzcos,
solo deseo
siempre deseo
bajo él: vida.

poesía-latido
latido-música
música-voz.

mal de altura.

Porque has escrito desde la rabia
se te erizan todos los versos.
La pasión
y un benéplacito ligero
preceden el golpe callado
desde los ojos del lobo.

La noche es un mapa incierto,
no hay claridad,
se sumergen sus gritos
en los títulos de crédito.
Marcar los rasgos con un cuchillo
cuando saborea un mediodía sin estación ni sueño,
aquí no hay otoño,
el verano es la inmovilidad del incendio,
un lento transcurrir de estatuas de sal y escenografía precisa
pero este preludio se rompe al tercer acorde
y nadie sabe cómo regresar a la cala de los inviernos tibios,
donde la piel esconde ese secreto liviano
que dejaron caer las bocas complacientes.
Todos los cuervos emigran a otra torre
cuando la luz destruye besos para escribir garabatos
y ella espera que aquel nombre
también le hubiera pertenecido,
no lo quería cerca,
lo quería suyo,
suyo es un verbo posesivo,
posesivo se describe con círculos violentos,
suyo signifa peligro,
como los colores que queman antes de grabarse,
pero desea,
desea,
intuye,
resucita en su búsqueda
solo porque no pudo ser.

jueves, 13 de octubre de 2011

la noche llega
y tengo un desván de palabras donde mecerme.


estoy a salvo.
has venido con la bruma
para acabar con los cuerpos insomnes.
La plenitud empieza desde aquí,
como un secreto
en la llanura sin ecos.

miércoles, 12 de octubre de 2011

solo busco un cauce
para ser conducida a otro lugar,
a una nueva presencia,
just somebody new,
I just need somebody new
y así evitar la fosilización
sobre el dolor antiguo.
la tarde es bella y cálida
pero respira con dificultad,
se extenua antes de la tercera palabra.

Recuerdo los muros de mi casa,
la protección y su rechazo,
tan cárcel a veces,
tan añorada otras.
Este sol de octubre
me destierra a la eternidad de no tenerte,
por eso esta aquí,
para ampliar esta carencia casi bella.

bitter nature.

El depredador ataca sin malicia,
necesita carne para subsistir.

Ajeno al dolor psíquico,
desconoce esta jaula de conciencia
por eso es libre
para atravesar parajes que mañana no recuerda,
forma tan solo una pura ley natural,
fuente de vida inocente,
arañazo consentifdo en la jungla:
nunca será vengativo.
No procures salvarte de sus ojos.
Nunca sabes qué decir,
te asustas en el incendio de la presencia,
duelen tanto los gestos que los destierras.

Las palabras,
tus armas casi letales,
se vuelven negras plumas sobre el suelo,
ya no son tuyas, ya no son tuyas...

Entretejes noches diseñando métodos
para retenerle un minuto más,
para luchar contra el olvido de ti misma
y la imposibilidad es una patera inestable.
La luna es frágil en su hirirente espera.
Nadie llega al cabo de la voz inerte.
Todos los morfemas se atascan.
El dique no aguantará demasiadas galernas.
Somos silencios sobre el diván de mimbre.
Y esta tarde cálida
precede al diluvio del gigante de humo.
Las promesas online no se cumplen.
Toda foto captura mal esta sonrisa inexperta.
La gente mira absorta, pero no siente su temblor.
Los minutos enroscados sobre esta mesa,
y aquí está,
vestida de oscuro,
el color negro siempre grita ausencia.
Contempla las murallas mientras el lecho permanece frío.
Devora caminos al amanecer y así vivir más lento.
Los parques al mediodía con presencias dulces por su fugacidad
provocan una media sonrisa.
Los transeúntes esquivan cercanía.
Ojalá se detuvieran más a coger castañas y vivir momentos.

lunes, 10 de octubre de 2011

amar hasta perder tu centro.

eres una bolsa de plástico del Dia,
( anímicamente, claro),
te reconoces sospechosa de ti,
enfadada con tu orgullo,
esperando esperas absurdas,
sonríendo ante objetivos
hasta la incandescencia,

¿qué sentido tiene este vagar entre puntos muertos?
es este fluir del tiempo
que bien sé
que bien me adviertes
nunca ha sido totalmente mío.
Lo mudable es un torbellino
desde ti hasta la Pampa.

Te gusta dejar el café a medias,
sintiendo el temblor ajeno de los días
contra la inscripción de tu espalda.

No pides imposibles
ni hay espejismos ya en los posos
que has dejado de mirar.
El fin de la búsqueda como principio del camino.
Aquí estás.
Nublada
pero joven.
Rota
pero más viva
que la primera luz matinal
en este escenario tan salvaje,
en este canto tan eterno
donde sonríes sobre la tierra desolada,
vertiendóte en poesía ajena,
doblando papeles viejos,
ahora sabes
que el principio
del tiempo
se escribió un lunes como éste.

Tu boca es un remolino de sal.
Estás contenta.
O eso creo.
ella era un símbolo
de la vida expansiva,
la belleza de ese café solo a media tarde,
la fugacidad de aquel beso en technicolor,
y tantas cosas,
y tantos lunes
como escamas,
y tantas escamas contra el frío.

El frío quema y no tiene apellidos.

domingo, 9 de octubre de 2011

la persistencia agresiva
del diluvio más seco
ha calado mi voz.

¿Qué haré con este continuo desencuentro?
se escuchaba I love rock'n' roll,
llegué buscándote
y te atreviste a no estar.

La certeza de esta imposibilidad
no deja de arañar mis tardes.
las historias como las plumas cubren,
pero no protegen,
solo ocupan espacio
y ya no quedan estates,
ni cajas,
ni mesas.
el objetivo de la cámara asusta
al hipersensible escurridizo.

fotos sí,
pero más bien pocas.
Es tan absurdo
que aturdes mis colores,

me conservas
manteniéndote al margen,


mi conciencia sobre este hecho
no alivia,
abrasa,
no funde,
quema.
no importa el número de correcciones,
es inútil,
el poema no dejará de ser más que la cáscara de lo sentido.
La gente se sentaba
comprendiendo que la tarde era un animal muy lento.

Aquella plaza era un valle entre edificios soberbios,
a veces pensaba que me miraban mal,
pero decidí quedarme.

Respiré. Escribí. Dejé que las horas me enredaran un poco.
Había recuerdos, pero nada que dañara.
ella recuerda su presencia leve sobre el metro moscovita,
leía tres horas diarias,
nadie hablaba,
el tiempo transcurría lento
pero constante,
era solo un paso entre sumergidas corazas,
el camino como otro trazo más sobre la rutina.
La llanura
no conoce miradores.

El caballo se detiene agotado,
antes no había sueño,
su senda era clara,
no corría sobre charcos ni dunas,
desconocía la profundidad del desierto,
el desierto es una ciudad sin palabra.

Aquí no llueve
por eso las nubes tiemblan,
el caballo relincha,
acaba de ser alcanzado por una cortante nostalgia,
recuerda sentir esa suavidad de la hierba húmeda,
el rasgo de aquella tierra fértil,
la caricia de una vida distante pero tierna.
¿Qué hacer ahora que ya no soy más joven
si todavía no te he conocido?

Piedad Bonnett.



Desconozco la duración del ensueño,
solo sé que se vive de forma intensa y entrecortada,
me han descrito ciudades con acacias y fuertes muros,
tránsitos en el cuerpo de naturaleza esquiva,
y sobre todo, esa plenitud tan deslumbrante,
ese cuenco rebosante de sensaciones
de la que hablan los antiguos
¿dónde está?
¿en quién se esconde?
mi boca quiere una sugerencia,
el atisbo de un nombre,
alguna huella sobre esta piedra insondable,
un cerco en el camino de los que vagan sin estrella.
Buscan el absoluto
y nada sabe saciar estas prolongadas carencias.


Son los ecos,
el estudiante que mira absorto
a través del ventanal,
la catedral es un gigante dormido
donde los pájaros crean su metrópolis
y hay arcos que juegan con la luz,
pero ella nunca despierta.

Desoye el rumor de la clase,
omitiendo la cascada de palabras muertas,
fuera de la persistencia del golpe,
junto a la mujer que cavila en la plaza,
frente a la capilla de San Sebastián.

Todos los miércoles huele a incienso,
pero esta tarde es un cuerpo reticente
y el chico no es observador,
solo pasa embriagado de imágenes
y presencias claroscuras.


La mujer,
desvalida ante el rechazo de la tierra,
su figura podría ser una escultura antigua,
nadie la dibuja,
por eso su mirada se hunde entre las piedras,
no sabe dónde cerrar los ojos
ni cuándo sentirse viva,
se vierte en llamadas telefónicas,
necesita un receptor,
tiene demasiados mensajes
que en estos surcos flotan.

La mansedumbre de la tarde
esconde reflejos de hielo,
el joven percibe la respiración difícil
de la mujer hermética,
su mármol turbio
representa este falso escalón
anterior a la seda.


Quizás sea la hora. Concluye la lección.
Sale. Baja las escaleras.

No está.

about poetry.

es esta desnudez de detalle,
se insinúa la canción
con sus primeras notas.
Esta mañana
como descripción de una eternidad contenida
en el recuerdo.

Las manos no piden,
cuentan,
sus distancias se trazan con silencios
y tantas barreras invisibles
que los acordes te doblan
bajo el peso de la voz,
has roto tantos nudos
y es domingo,
los domingos hablan del fluir del tiempo,
el tiempo es síntoma de la conciencia,
conciencia para espaldas grises
frente al cielo azul.

Los reencuentros
saben advertirte
de que el punto de partida nunca ha estado demasiado lejos
permanece en ti,
en tus poemas,
búscandote en la pausa más frágil,
en el ala izquierda de un labio,
en la paz después del cuchillo,
en el manto de hojas muertas
sobre el que te tiendes
sabiéndote sola,
entera,
expectante,
despierta.

viernes, 7 de octubre de 2011

La imposibilidad
es otra negación a las cuerdas
que los ataron hace ya muchos otoños,
cuando sus voces menguaban con la noche
y lo desconocido parecía un terreno abarcable.

Aferrarse a la dificultad,
encaramarse sobre ella
sin pensar demasiado.


En esta ciudad no se advierte la tormenta,
está dentro de sus piedras,
bien saben que cuando la calle se vacía
el peatón tiembla.
miro a través del ventanal,
dentro mesas vacías
en un túnel de silencio,
los olmos susurran fuera,
el otoño es una bestia tranquila,
este tiempo que avanza,
mis manos de hierba seca.
eran deseos velados
y la vida fluyendo sin cauce.

nadie desenterró el secreto de la inercia.

jueves, 6 de octubre de 2011

has ordenado todos los estantes,
nada se pierde,
eres tan fuerte
como esta caja de metal.
El tocadiscos,
las velas,
una historia de nostalgia compartida
y lunes de sal.
El rencor
no te pertenecía,
ya no era tu piel
ni sentías su presencia al cerrar los ojos.


Eras libre,
por eso,
quisiste compartir tu libertad
con hilos invisibles,
con voces que ya no estaban.
la debilidad ajena,
llamadas telefónicas
en mapas ya inválidos.


No añorar.

Haber olvidado bien y pronto.

Tiempo curativo y lágrimas secándose al sol.
tus golpes serán desoídos,
la puerta permanecerá cerrada,
por eso,
aún te rompes los huesos
hasta poder entrar.
Es octubre
pero podría ser julio,
el invierno es un efecto
del que te quejas
pero expandes en mí.
no encontrar alivio
ante la zarpa del animal callado.


¿Por qué tu visión como promesa caduca?
¿Por qué esa persistencia de mi lluvia sobre la mesa?
¿Por qué no los cuerpos más cerca?


La rutina,
un golpe,
otro poema
y los párpados se cubren de días,
los días me acercan a la piedra,
la piedra está contigo,
pero se aleja en ti.
amé
para ser correspondida,
pero todos los fuegos venían de lejos.

martes, 4 de octubre de 2011

almendras y cítricos,
algo saludable
mata
los cuerpos de la voz.
es extraño,
soy consciente,
eres mi fortaleza
y mi tara.

los hombres ciegos escucharon la tormenta de nieve,
las escaleras de caracol condujeron al sherpa a pasajes interiores.
quería que vinieras
pero me quede en la antesala del gesto

pausa. otoño.
castañas y el horizonte como hoja amarillenta.
cruje.
lo piso.
aún escenario cálido
de calendarios, bolígrafos,fechas.


Te vi.
Dije nada.

El miedo había crecido
bajo los fragmentos del amor más antiguo.
Calculaste mal la latitud de mis manos atadas
pero aquellas caricias
anularon los cortes.
Luego, la despedida se disolvió con agua y pintura.

El artesano,
su garganta de madera
y mente de algodón blanco.
Nos esbozan.
El friso, lo miramos, quema.

Necesitamos un silencio prolongado
y todo vuelve a su cauce.
Nadie conoce más que una imagen,
el saludo es frío y seguro,
como una ecuación
al buscar certeza.

Donde no quepa la palabra,
pongamos una cortina de lino azul.

domingo, 2 de octubre de 2011

el letargo
y no puedo llamar,
no puedo avanzar,
estoy aquí,
no puedo hacer nada
y es tan tarde, tan tarde....
se rompieron los caminos,
hubo que construir una carretera,
el asfalto es árido
pero funciona.
nunca me han gustado las muchedumbres,
me gusta el paisaje íntimo,
la habitación oscura,
el desván de los secretos incendiados.
angustia,
incapacidad,
soy el escarabajo de kafka,
luces de motel en el desierto inhóspito,
en mí
crujen
estas horas vacías de voz.
¿escampará?

no lo sé,
pero las tormentas
se vuelven rutina,
crean brechas
que no se extinguen,
muerden el alivio anhelado,
cercenan un tiempo sin esquema.
Las horas pasan,
la tarde es la extensión del mar muerto
dentro de ti,
piel carcomida
y abismo de ansiedad,
el hogar queda lejos,
las horas avanzan,
no has hecho los deberes,
no puedes hacerlos,
la imposibilidad te anula
y no puedes torcer un sueño que no te pertenece,
es tarde y nada se mueve.

Tiemblas, tiemblas,
tu esencia,
la imposibilidad,
tu presente,
esta dependencia temporal
pero tan cortante.

Duele. Rompe. Quema.
Los vasos rotos no se arreglan los domingos.
Ikea también cierra.

Solo cabe esperar, esperar, esperar....
solo
necesitar
pertenecer a una estancia,
a una certeza,
a un lugar.

Respirar profundo
sin encontrar respuestas.

Bucear el día más incierto,
derramar lágrimas en pasillos,
guarecerse en palabras lejanas,
perseverar ante el golpe mortal.

Ya está.
El principio del renacimiento.

Una habitación propia
para ser libre
y detener este viaje a la deriva:

Descansarás más sola,
tú contigo y basta,
tan viva, tan cerca.